Este fiambre de pavo es una opción saludable para bocadillos y meriendas. Es algo trabajoso de hacer pero tiene dos ventajas muy claras. Una, que consigues un fiambre en el que controlas al 100% los ingredientes, sin conservantes ni aditivos. Dos, que lo haces de una vez y luego puedes aprovecharlo durante varios días.
No queda tan tierno como el fiambre industrial, pero ni falta que hace, porque su sabor lo compensa con creces.
Cómo hacer fiambre de pavo casero
- Seca muy bien la pechuga de pavo con papel de cocina y retira restos de grasa.
- En un cuenco mezcla la sal, azúcar, pimentón, ajo en polvo, cebolla en polvo, tomillo, romero, aceite de oliva y zumo de limón. Remueve bien hasta tener una pasta homogénea con la que adobar el pavo.
- Unta toda la pechuga de pavo con el adobo usando las manos, masajea bien por toda la superficie para que la carne se impregne.
- Envuelve la pechuga en papel de hornear, como si fueras a hacer un papillote, y deja reposar en la nevera durante al menos 2 horas. Saca la pechuga de la nevera unos 30 minutos antes de hornearla para que no esté fría.
- Precalienta el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo.
- Pon la pechuga envuelta en el papel en una fuente apta para horno y hornea durante unos 40 minutos, dependiendo del peso y grosor de la pechuga.
- Una vez el interior esté cocinado saca la pechuga del horno y deja que repose 20 minutos en la envoltura.
- Pasado ese tiempo puedes desenvolver la pechuga, guárdala en un táper o recipiente y deja que repose en la nevera hasta que esté completamente fría.
- Una vez frío, corta el fiambre en lonchas muy finas con un cuchillo afilado (cuanto más frío esté más fácil será). Si lo conservas en un táper hermético en la nevera aguanta hasta 4 días, aunque también puedes congelarlo. ¡Perfecto para bocadillos y sandwiches!
Trucos y consejos
- Si no encuentras una pechuga de pavo entera de al menos 1 kg también puedes usar redondo de pavo. O un par de pechugas de 500 g por separado, aunque las lonchas saldrán chiquititas.
- Las especias y hierbas son al gusto, otras opciones son eneldo, comino, nuez moscada, cúrcuma, orégano, etc.
- Cuanto más dejes marinar el pavo con el adobo en la nevera más sabroso estará. Si puedes déjalo toda la noche.
- Si tienes un termómetro de carne la pechuga estará hecha cuando el interior marque 74ºC.







