Las recetas con solomillo de cerdo siempre son un acierto con los niños, porque es una carne jugosa y tierna que les encanta. Y por suerte no es demasiado cara. Además el solomillo de cerdo es una carne con alto contenido proteico, es bajo en grasas, y aporta vitaminas B y hierro.
Este cerdo al ajillo es todo un clásico, rápido, fácil y queda riquísimo. No dejes de probarlo.
Cómo hacer carne de cerdo al ajillo
- Corta el solomillo en medallones, de unos 2 cm de grosor aproximadamente. Y luego cada medallón en 3 o 4 trozos.
- Echa un chorro de aceite de oliva en una sartén y cocina el cerdo a fuego medio, removiendo para que se haga bien por todos lados. Cocina hasta que la carne esté dorada por fuera pero tierna por dentro. Reserva en un plato.
- Corta los dientes de ajo en láminas finas y sofríelos a fuego bajo en el mismo aceite en el que has hecho los solomillos.
- Cuando los ajos estén dorados (cuidado no se quemen, porque amargan), apaga el fuego y deja que se enfríe un poco. Entonces añade el vinagre y remueve bien hasta tener una mezcla homogénea.
- Vuelve a poner el cerdo en la sartén y cocina todo junto a fuego bajo durante un par de minutos. Ve removiendo los trozos para que la carne coja todo el sabor de la salsa.
- Ya estarían listos. Sírvelos en un plato con una guarnición saludable y mucho pan para mojar para que los peques los disfruten ¡Que aproveche!
Trucos y consejos
- Acompáñalo con unas patatas al horno, arroz blanco o chips de calabacín.
- El solomillo de cerdo es muy jugoso y tierno y es mejor no cocinarlo demasiado para que no se quede seco.
- Si lo vas a cocinar para niños de más de 2 años añade un poco de sal a la carne antes de dorarla.







