Las judías verdes son ricas en vitamina C, vitamina K y folato. Tienen un sabor más suave que otras verduras y bien cocidas quedan blanditas, por eso los peques suelen comerlas muy bien. Más aún si las acompañamos de tomate frito, la salsa preferida de casi todos los niños.
Un plato de toda la vida que se adapta a cualquier edad: en trozos pequeños para los bebés y tal cual para los más mayores.
Cómo hacer judías verdes con tomate
- Lava las judías, corta las puntas y las hebras de los laterales. Córtalas en trozos de unos 3-4 cm.
- Pela las patatas y córtalas en dados medianos.
- Cuece las judías y las patatas en agua sin sal durante unos 15 minutos, hasta que estén tiernas. Escurre y reserva.
- Mientras se cuecen las verduras, pica el ajo y rehógalo a fuego medio en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Ten cuidado que no se queme porque amarga.
- Añade a la sartén los tomates pera escurridos y machácalos directamente en la sartén con una cuchara de madera o un tenedor. Deja que se cocinen a fuego medio-bajo unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se evapore el líquido y evapore un poco.
- Echa las judías y las patatas cocidas a la sartén y remueve bien para que se mezclen con la salsa de tomate. Deja un par de minutos a fuego suave para que se mezclen los sabores.
- Deja templar antes de servirlas y acompaña con un buen trozo de pan para mojar la salsa de tomate. ¡Deliciosas!
Trucos y consejos
- Busca tomates pera en conserva cuyo único ingrediente sea el tomate, sin sal ni azúcar añadidos. También puedes usar tomate natural triturado.
- Añade un huevo duro picado para completar la receta con proteína y convertirla en un plato único.
- Puedes hacerlas en modo exprés en sólo 5 minutos si usas judías verdes de bote, salsa de tomate frito y renuncias a las patatas. Una guarnición perfecta para un filete o unos lomos de pescado.







