Estos rollitos son una divertida manera de comer calabacín como alternativa al típico puré. Su textura es blandita y tu peque experimentará la fusión de ambos sabores.
El relleno es de jamón cocido, pero asegúrate de que contenga más de un 85% de carne de cerdo y sea bajo en sal y azúcares, de esta manera sabrás que tiene buena calidad.
Además de los ingredientes, para hacer esta receta también necesitarás palos para brochetas.
Cómo hacer rollitos de calabacín
- Lava el calabacín con abundante agua y seca con papel de cocina.
- Lamina el calabacín con un pela patatas manual. Deshecha la primera lámina que solamente contendrá piel.
- Corta la loncha de jamón cocido con el mismo ancho del calabacín y ponla encima del mismo.
- Enrolla la lámina de calabacín con el jamón dentro y sujétalo clavando el palo de brocheta. Haz tantos rollitos como quieras y colócalos en una bandeja de horno.
- Rocía los rollitos con aceite de oliva virgen.
- Precalienta el horno a 180º y hornea los rollitos entre 20-25 minutos o hasta que esté dorado el calabacín.
- Deja que enfríe y retira el palo de brocheta antes de dárselos a tus hijos. ¡A disfrutar!
Trucos y consejos
- Es recomendable retirar los palos si un niño pequeño o bebé van a comer solos para evitar riesgos.
- Puedes utilizar fiambre de pavo o cualquier otro que les guste a los niños.
- Puedes añadir queso crema o en lonchas sobre el jamón cocido.
- Esta receta también está deliciosa si empanas los rollitos: baña los rollitos en huevo batido y después pásalos por pan rallado.








