El pisto es todo un clásico de la cocina tradicional española, un sofrito de verduras y tomate hecho a fuego lento que queda delicioso. Es una de las pocas recetas de verduras que suele gustar a casi todos los niños gracias a su intenso sabor a tomate frito.
Cómo hacer pisto de verduras con tomate
- Lava todas las verduras. Pica la cebolla, los pimientos y el ajo muy finitos. Corta en dados pequeños el calabacín, la berenjena y los tomates.
- En una cazuela baja pon aceite de oliva y sofríe la cebolla a fuego lento durante unos 10 minutos. Luego añade los pimientos y el ajo y deja sofreír el mismo tiempo hasta que estén tiernos.
- Añade a continuación el calabacín y la berenjena. Remueve bien y deja que se hagan a fuego lento durante 15 minutos.
- Añade finalmente los dados de tomate y deja que se cocine todo junto durante 20 minutos a fuego lento, revisando de vez en cuando para asegurarte que no se queda sin líquido y no se quema.
- Una vez estén hechas todas las verduras y se haya evaporado la mayor parte del líquido ya estaría listo para comer. ¡Sírvelo con mucho pan para mojar!
Trucos y consejos
- En casa nos encanta acompañarlo con un huevo frito, aunque otras buenas opciones son arroz blanco o un filete.
- Aunque el pisto tradicional no suele llevar berenjena a nosotros nos gusta añadirla porque nuestros hijos la comen muy bien mezclada con el resto de verduras. A veces también añadimos zanahoria.
- Para evitar la piel y pepitas del tomate fresco sustitúyelo por tomate triturado de lata.
- Si tienes salsa de tomate casera puedes añadirla en el paso 4 para hacer más intenso el sabor a tomate.
- Puedes reducir los tiempos de sofreír haciendo todo a fuego medio, es verdad que no queda tan rico pero sigue saliendo muy bueno.
- Está más rico incluso al día siguiente (si es que sobra algo).







