En los últimos días del verano siempre tenemos un montón de moras en nuestra zona, así que ¡salimos a recolectar con los peques! Cogemos todas aquellas que tienen un color negro brillante, que nos indica que esta fruta está madura y lista para ser consumida. Si todavía hay algunas de color rojo las dejamos en la zarza.
Llegamos a casa con un recipiente lleno de moras y, después de darnos un atracón, hay que pensar que hacer con ellas. Se trata de las frutas que más antioxidantes aportan a nuestro organismo y son una buena fuente de fibra, pero se estropean rápidamente.
Por eso os propongo una mermelada de mora, hecha con muy poco edulcorante, ideal para tomar en la merienda o desayuno de los niños, acompañando tostadas, yogur o tortitas.
Cómo hacer mermelada de moras para niños
- Lava las moras y déjalas escurrir.
- Exprime un limón para sacarle todo el zumo.
- Echa las moras en un cazo, añade el zumo de limón y la panela, repartiéndolo bien con la ayuda de una cuchara.
- Deja reposar la mezcla 24 horas.
- Pasado ese tiempo pon el cazo a calentar a fuego medio-alto.
- Remueve con una cuchara cuando comience a hervir, y deja a fuego bajo durante una hora y media, mientras remueves con cierta frecuencia para que las moras se vayan deshaciendo y no se peguen al fondo.
- Guarda la mezcla en un bote de cristal bien cerrado y consérvalo en la nevera. Ya puedes servirla a tu bebé en desayunos y meriendas.
Trucos y consejos
- Recuerda retirar las ramitas que muchas veces quedan enganchadas en la mora antes de lavarla.
- Puedes usar naranja en vez de limón.
- Puedes usar un pasapurés para retirar las pepitas y que la textura de la mermelada sea más suave.







