Este helado casero de cacao es un capricho perfecto para el verano y funciona genial como postre familiar. Puedes ofrecerlo tal cual o añadir toppings al gusto de los peques.
Eso sí, no es un helado «libre de azúcar» ya que la leche condensada aporta bastante, cada 100 g de helado (2 o 3 bolas) tendrán unos 15 g de azúcar.
Cómo hacer helado de chocolate y plátano
- Vierte la nata bien fría en un bol grande y bate con varillas eléctricas hasta que quede bien montada, unos 4 minutos a velocidad media. Puedes hacerlo también a mano con unas varillas, se tarda unos 15 minutos.
- Añade la leche condensada, la leche entera y el cacao en polvo a la nata montada.
- Mezcla todo suavemente con unas varillas de mano hasta conseguir una crema uniforme, de un bonito color chocolate y sin grumos.
- Vierte la mezcla en un recipiente rectangular apto para congelador. Será más fácil servirlo si escoges un recipiente que no sea muy alto, como una bandeja de cristal para horno o similar.
- Congela durante al menos 4 horas, hasta que la crema quede firme.
- Si al sacarlo está demasiado duro para servir, déjalo reposar 10 minutos fuera del congelador antes de repartirlo en cuencos y añadir toppings al gusto ¡A los niños les encanta!
Trucos y consejos
- Puedes decorar las bolas de helado con unas virutas de chocolate negro sin azúcar rallando una onza, o con frutos secos triturados.
- El cacao puro sin azúcar tiene un sabor bastante intenso, adapta la cantidad a los gustos de tus hijos.
- Mezcla la crema base con trocitos pequeños de fresas o plátano congelado, o con trocitos de avellanas, para añadir textura y contrastes de sabor.
- No te pases batiendo la nata: si sigues después de que esté firme, se convierte en mantequilla.
- Si haces muchos helados para los niños compensa tener una heladera. Yo en casa tengo la Dolci de Moulinex, pero sólo compensa si haces helados cada semana en verano.







