La remolacha o betabel es una raíz rica en antioxidantes, hierro y vitamina C. Gracias a su contenido en hierro y vitamina C reduce el riesgo de anemia y refuerza el sistema inmunitario de los peques.
Aunque la remolacha da un color muy atractivo a la comida que suele llamar la atención de los bebés, la verdad es que tiene un sabor más fuerte que otras hortalizas. Por eso en esta papilla la suavizamos y endulzamos ligeramente con manzana.
Cómo hacer papilla de betabel con manzana
- Lava y pela la remolacha, corta la mitad en cubos. Pela la manzana, retira el corazón y córtala en cubitos.
- Pon en un cazo la remolacha y añade el agua justa para cubrirla y un dedo más. Cuécela durante 10 minutos.
- Pasado ese tiempo añade la manzana y un poco más de agua. Cuece todo junto otros 5 minutos o hasta que la remolacha esté tierna.
- Una vez cocidas pon todo en el vaso de la batidora y tritura hasta conseguir la textura deseada. Puedes añadir poco a poco el agua sobrante de la cocción para conseguir una consistencia más suave.
- La papilla ya está lista para comer, sírvela en un cuenco y ofrécela a tu bebé cuando esté tibia.
Trucos y consejos
- Escoge manzanas de sabor dulce para compensar el sabor terroso de la remolacha. En lugar de manzana puedes usar pera o zanahoria.
- La remolacha puede teñir las manos, para evitarlo puedes ponerte guantes antes de cortarla. Además las manchas son difíciles de quitar, así que cuidado con la ropa que le pones a tu bebé cuando le des esta papilla.
- Al día siguiente de comer remolacha tu bebé puede hacer caca con un color rojizo ¡no te asustes!.







