Esta papilla de melón es hidratante y súper refrescante, una fantástica opción para cuando aprieta el calor. Además el melón es rico en potasio, vitamina C y folatos. Como tiene mucha agua se puede hacer fácilmente sin añadir otros líquidos.
Cómo hacer papilla de melón
- Limpia todas las pepitas de la rodaja de melón, retira la piel y córtalo en trozos.
- Ponlo en el vaso de la batidora con el zumo de mandarina. Tritura muy bien hasta tener una papilla suave.
- El zumo de mandarina se añade para que la papilla no esté tan dulce, pero si prefieres puedes no usarlo. Otra opción es usar una cucharadita de zumo de limón.
- Sirve la papilla en un cuenco, mejor si está bien fresquita, y a disfrutar.
Trucos y consejos
- Para un sabor diferente y súper refrescante añade un par de hojas de hierbabuena a la hora de triturar.
- Es imprescindible usar un buen melón que esté maduro y dulce. Si no conseguirás una papilla insípida con un ligero regusto a pepino. Las variedades piel de sapo y cantaloupe (melón francés) suelen ser las más sabrosas.
- Si prefieres una textura más cremosa añade medio plátano o un par de cucharadas de yogur a la hora de triturar.
- Si el melón está lo bastante maduro ni siquiera hace falta usar la batidora, puedes machacarlo con un tenedor.







