La macedonia de frutas es una opción refrescante y saludable para cuando aprieta el calor. Aunque sea un clásico del verano, la verdad es que nada nos impide disfrutarla el resto del año. Además es una preparación ideal para aquellos peques que les da pereza comer una pieza de fruta entera.
Cómo hacer macedonia o ensalada de frutas
- Pela la manzana, el plátano y pícalos en cubitos pequeños. Lava los fresones y pícalos también.
- Pela una mandarina y separa los gajos. Corta y deshecha el borde de la membrana, por donde el gajo es más fibroso. Luego corta los gajos por la mitad y revisa que no tengan pipos.
- Echa toda fruta (manzana, plátano, fresones y mandarina) en un bol grande y añade el zumo de limón. Remueve bien para que impregne toda la fruta y así no se oxide.
- Parte las otras dos mandarinas por la mitad y exprímelas para obtener el zumo. Añádelo al bol con toda la fruta y remueve.
- Deja reposar la macedonia en la nevera durante una hora antes de servirla. Está incluso más rica al día siguiente.
Trucos y consejos
- Lo mejor de la macedonia es que la puedes adaptar en función de los gustos de los peques y las frutas que hay de temporada. Según lo que tengamos en casa otras frutas que solemos añadir son: pera, melocotón, melón, sandía, mango, kiwi o granada.
- Picar la fruta en trocitos muy pequeños es trabajoso, pero realmente marca la diferencia entre una macedonia normal y una espectacular. También ayuda a que los niños quisquillosos la coman mejor porque no pueden distinguir la fruta que no les gusta.
- Escoge frutas maduras para conseguir el mejor sabor.
- Justo antes de que servirla puedes añadir unas hojitas troceadas de menta o de hierbabuena.







