Te animo a probar este sabroso puré de frijoles para tu peque. Los frijoles son ricos en nutrientes fundamentales para el crecimiento de nuestro hijos: proteínas vegetales, fibra, hierro, potasio, magnesio y folato (vitamina B9).
Cómo hacer papilla de frijoles
- Deja los frijoles a remojo con abundante agua durante toda la noche, o al menos durante un par de horas. Esto ayudará a que tarden menos tiempo en cocerse.
- Pica la cebolla y el ajo muy finitos.
- Pon una olla a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva y sofríe el ajo y la cebolla hasta que estén dorados.
- Añade a la olla los frijoles escurridos y cúbrelos con agua o caldo de verduras, añadiendo un par de dedos más de líquido una vez estén cubiertos.
- Cuando empiece a hervir, tapa la olla y reduce el fuego. Déjalos cocer durante una hora o hasta que estén tiernos. El tiempo puede variar dependiendo del tamaño y variedad de los frijoles.
- Si los haces en olla exprés o rápida bastará con cocerlos 30 minutos.
- Vigila de vez en cuando para asegurarte que no se quedan sin agua.
- Cuando ya estén hechos escurre los ingredientes y ponlos en el vaso de la batidora. Tritura bien hasta conseguir un puré añadiendo caldo de la cocción poco a poco hasta conseguir la textura deseada.
- Sírvelo en un plato, añade un chorrito de aceite de oliva virgen y remueve bien. ¡Listo para comer!
Trucos y consejos
- Existe el mito de que la piel de los frijoles se pega al estómago de los bebés y por eso no pueden comerlos, esto es falso.
- Puedes añadir otras verduras a la cocción como puerro, zanahoria, calabacita…
- Para los niños más mayores puedes servirlos con queso fresco desmenuzado o trocitos de aguacate por encima.
- Usa los frijoles que más os gusten en casa: pintos, negros, bayo, peruano, etc.







