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Cómo preparar y dar un biberón

Bebé recién nacido tomando un biberón de leche de fórmula

María Bustabad Por María Bustabad · Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Master en Nutrición

Si escoges alimentar a tu bebé con leche de fórmula te interesa saber cómo preparar su biberón correctamente y de manera segura.

  1. Escoger una tetina
  2. Limpiar el biberón
  3. Preparar el biberón
  4. Medidas de cacitos de leche de fórmula
  5. La postura del bebé para darle el biberón
  6. El método Kassing
  7. El biberón fuera de casa

Escoger una tetina

Tipos de tetina de biberón de latex y silicona

Antes de comenzar con las indicaciones para la preparación de un biberón, el primer problema con el que nos enfrentamos los padres es la elección del mismo, sobre todo, cómo escoger una tetina. En el mercado existen infinidad de modelos.

Atendiendo al material, encontramos tetinas de látex y de silicona.  Las dos tiene ventajas e inconvenientes.

  • El látex es un material natural, bastante resistente pero que con el uso se desgasta y pueden coger olores y sabores desagradables. Es conveniente cambiarlas con frecuencia. Son fácilmente reconocibles por su color, ya que tienen un tono marrón anaranjado.
  • Las tetinas de silicona resisten un poco más al uso y no hay que cambiarlas con tanta frecuencia, aunque son menos resistentes y pueden sufrir roturas. Son transparentes.

Según la forma de la tetina, encontramos tetinas anatómicas y tetinas fisiológicas.

  • Las tetinas anatómicas son redondeadas y tiene una parte un poco más aplanada para adaptarse al paladar.
  • Las tetinas fisiológicas son un poco más alargadas y tratan de perecerse un poco más al pezón del pecho materno. Se suele utilizar para la transición del pecho al biberón.
  • Existe también la tetina de gota, que es la tetina clásica redondita. No está muy aconsejada porque puede favorecer deformaciones en el paladar.

Tenemos tetinas que dejan pasar un flujo lento, las que permiten un flujo medio o las de flujo rápido. Las de flujo lento se suelen utilizar para los bebés más pequeños, que todavía están aprendiendo a mamar. A medida que el bebé va creciendo se puede ir variando el flujo ya que se van haciendo más expertos en la técnica y demandan más cantidad y velocidad en la succión.

Una vez conocemos los tipos básicos que existen en el mercado, la elección debe basarse en el sentido común, y sobre todo en la reacción del bebé al utilizar una u otra. Cada bebé es diferente y su forma de alimentarse también lo es, por eso, lo mejor es ir probando e ir observando los cambios y la evolución del niño, hasta dar con la elección correcta.

Limpiar el biberón

El biberón del bebé debe limpiarse con agua y jabón

Una vez elegido el biberón, empezamos con la preparación. El biberón debe limpiarse muy bien:

  1. La limpieza debe hacerse antes de su utilización y después de cada uso, con el biberón desmontado de forma que pueda limpiarse bien cada pieza.
  2. Con agua y jabón, y después aclarando abundantemente de forma que no quede ningún resto.
  3. Se debe dejar secar al aire.
  4. Pueden lavarse en el lavavajillas, atendiendo siempre a las indicaciones del fabricante.

La últimas recomendaciones nos dicen que no es necesario esterilizar el biberón. Hace muchos años sí se recomendaba esterilizar biberones y chupetes, pero hoy en día, las condiciones higiénicas en nuestra sociedad han cambiado mucho y la contaminación bacteriana de los biberones que puedan tener después de lavarlos adecuadamente, no producen riesgo para la salud del bebé.

Preparar el biberón

Preparar un biberón con cacitos de leche de fórmula

Existen en el mercado muchos tipos de leche que responden a las necesidades de los bebés, atendiendo a diferentes necesidades nutricionales, fases de crecimiento, etc… Este tema merece un artículo aparte. Lo mejor es dejarse asesorar por personal especializado, y sobre todo, la reacción del bebé. Independientemente de la marca o tipo de leche, todas se preparan de forma similar.

Medidas de cacitos de leche de fórmula

El método de preparación es simple. Se calcula 30ml de agua por cada cacito de leche de fórmula. Es decir, se preparan de 30 en 30 ml según la cantidad que tome nuestro bebé. Así haremos biberones de 30, 60, 90, 120, 150ml… según la necesidad del niño en cada etapa.

EdadCacitosAgua (ml)Nº de biberones al día
1ª – 2ª semana3907
3ª – 4ª semana41206
2º mes51506
3º mes61805
4º mes72105
A partir de 5 meses82404
Esta tabla es orientativa, sigue siempre las recomendaciones de tu profesional sanitario.

El agua que se utiliza suele ser agua mineral, preferiblemente de mineralización débil. El agua del grifo apta para consumo humano se puede utilizar, evidentemente, pero eso es una decisión personal, porque dependiendo de nuestra zona, hay aguas más duras o más blandas que pueden influir en el sabor y que nosotros mismos elegiremos o descartaremos.

Hace años se recomendaba hervir el agua y posteriormente dejarla enfriar, fuese cual fuese su procedencia. Hoy en día las recomendaciones de la OMS no lo consideran imprescindible. Pero antes de preparar el biberón debemos lavarnos las manos con agua y jabón.

El agua que se utiliza para poder diluir bien la leche en polvo debe ser templada. Se puede calentar en un cazo al fuego, en el microondas, en calientabiberones o bien en diversos aparatos específicos para preparar biberones que existen en el mercado. Después se echan los cacitos de leche en polvo correspondiente, se mueve ligeramente para favorecer su disolución, y finalmente se prueba en la mano para comprobar la temperatura.

Si todavía no tenemos mucha práctica en la preparación del biberón, es conveniente probar directamente el agua antes de prepararlo, ya que si está demasiado caliente habría que esperar a que se enfríe o poner el cuerpo del biberón bajo un grifo de agua fría.

La postura del bebé para darle el biberón

Padre alimentanto bebé con biberón

La forma de dar el biberón también es motivo de duda y debate. Cada bebé y cada madre o padre encontrará la forma más adecuada para los dos. Debe ser una postura cómoda para ambos. A media que el bebé crece, tardará menos en tomarse el biberón, pero los más pequeñitos necesitan tiempo para comer. La succión es un trabajo que muchas veces les deja agotados.

Justo después de la toma, es conveniente incorporarlos un poco y darle ligeros golpecitos o masajes en la espalda que favorezcan la expulsión de posibles gases.

El método Kassing

El método Kassing es una técnica para dar el biberón que busca reproducir las condiciones de agarre, succión y esfuerzo de la lactancia materna. Puedes usar este método si quieres realizar una lactancia mixta o en algún momento volver a la lactancia materna.

Si quieres optar por el método Kassing lo mejor es que busques algún vídeo para entender la postura del bebé, pero básicamente el bebé debe colocarse sentado y con el torso en vertical. El biberón se colocará entonces de la forma más horizontal posible para reducir el efecto de la gravedad y conseguir que el bebé haga el esfuerzo de succionar, similar al que hace cuando toma el pecho.

El biberón fuera de casa

¿Y qué ocurre si el biberón tenemos que prepararlo fuera de casa? Pues hay que tener en cuenta ciertos preparativos antes de salir.

Debemos llevar el agua caliente en un termo y preparar la mezcla en el momento en el que se va a necesitar el biberón.  Si no tenemos la posibilidad de llevar el agua caliente, siempre podemos pedir ayuda en cualquier lugar donde tengan una cocina o microondas y nos lo puedan calentar en el momento.

No debemos llevar el biberón preparado, que parecería lo más cómodo, porque eso sí puede dar lugar a contaminación o proliferaciones microbianas que puedan dañar al bebé.

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