Esta es una receta de toda la vida. Con ingredientes sencillos y unos minutos de fritura conseguimos un pescado crujiente por fuera y suave por dentro que encanta a los niños. Además la bacaladilla es un pescado muy económico, con un alto contenido proteico, muy poca grasa y un aporte en omega-3 mayor que el de otros pescados blancos.
Cómo hacer filetes de bacaladilla rebozados
- Revisa que no queden espinas en los filetes de bacaladilla y sécalos con papel de cocina para quitar el exceso de humedad.
- En un bol bate el huevo con el agua y la harina hasta tener una mezcla homogénea.
- Pon a calentar abundante aceite para freír en una sartén. El aceite debe estar muy caliente pero sin llegar a humear.
- Pasa cada filete de bacaladilla por la mezcla de rebozado, de manera que quede bien cubierto por los dos lados.
- Ve echando las bacaladillas en la sartén con cuidado, para no salpicarte con aceite caliente. Fríe durante unos 2 minutos por cada lado, hasta que el rebozado esté dorado y crujiente.
- Saca las bacaladillas de la sartén con una espumadera y déjalas sobre un plato con papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
- Sírvelas recién hechas, pero cuando ya no quemen ¡Están deliciosas!
Trucos y consejos
- Aunque las bacaladillas se pueden freír enteras a los peques les suele gustar más en filetes, y además así puedes revisar mejor que no queden espinas.
- Puedes añadir ajo y perejil picado a la mezcla del rebozado para darle más sabor.
- Si quieres que el rebozado quede más ligero puedes usar maicena o harina de garbanzo en vez de la harina de trigo.








